Yo nunca perdí la esperanza. Mi hada madrina me enseñó a balancearme suavemente en la incertidumbre. "Deja que la incomodidad te meza y te lleve donde, sin saberlo, tú quieres estar".
A mí nadie me dijo que te pueden crecer alas en la espalda.
A mí nadie me dijo que la amargura terminaba repartiendo caramelos a la salida.
A mí nadie me dijo que a ti te duele a veces tanto como a mí. O más.
A mí nadie me dijo que nacían ángeles en la Tierra.
Y nadie me dijo que sólo se ama de verdad a un buen corazón.
Nadie me lo dijo nunca, pero lo descubrí. Igual que lo descubrimos todos. El secreto mejor guardado de la vida es ella misma: su esencia.
Y es que es cierto, vida es desde que naces hasta que mueres, pero también es ese instante en el que el corazón te ha latido un poco más fuerte.
Vida también fue cuando él o ella te miró.
Cuando un ejemplo de vida te decepcionó.
Cuando el cáncer te partió el alma.
Y cuando tú solito la arreglaste.
Aún no sé qué significa exactamente, y puede que nunca lo llegue a saber, pero sí sé que me levanto orgullosa. Orgullosa de verlo así y de que me mueva el espíritu, de sentirme feliz sólo por saber que existe otra realidad. Mi realidad. Yo elijo cómo tomarme las cosas, y elijo que esto es la vida: saberlo es la vida. Ver es vida, si viendo amas. Y amar es vida.
Although you love me sometimes with me things can get ugly, but we're still a team. We are an army that breaks from within but that's why we're stronger and that's how we'll win.
¿Hasta dónde podemos llegar?
¿Hasta dónde somos capaces de llegar?
"- Hay dos o tres cosas que nunca me has pedido y lo lamento... Habría sido capaz.
- ¿Qué cosas?
- Comer hormigas, insultar a los parados que salen del INEM y amarte como loco."
Muy curioso documental sobre el machismo actual, también referido como "micromachismo", en referencia a las pequeñas cosas del día a día que llevamos años dando por hecho y creyendo "normales", cuando en realidad significan mucho más.
Lo que más me ha llamado la atención y tal vez lo que más asumido tenemos actualmente es el concepto de amor como algo que lleva aparejado sufrimiento indiscutiblemente, y el concepto de celos como demostración de ese amor sufrido. El amor es confianza y los celos son control. Y, de nuevo, clara influencia, como siempre negativa y perjudicial, de los malditos estereotipos que tenemos en esta sociedad.
Son este tipo de cosas, como sin duda lo son el machismo y la violencia de género, revestidos además de gravedad con consecuencias ni más ni menos que de muerte, las que ponen en entredicho seriamente que seamos la especie más inteligente sobre la faz de la Tierra y que sigamos en "evolución". Somos pobres de pensamiento y hace mucho tiempo que dejamos de cuestionarnos el porqué de las cosas, y por eso deberíamos avergonzarnos de nosotros mismos, puesto que en su día nos preguntábamos cosas como qué son las estrellas y por qué llueve, pero una vez descubierto todo eso parece que se nos han acabado las preguntas y hemos cometido la tremenda estupidez de conformarnos, de quedarnos parados. ¿Evolución? ¡JÁ! Porque mientras nos odiamos y discutimos y nos peleamos y perdemos el tiempo y nos comparamos y no nos respetamos y, mierda, ¡nos matamos unos a otros!, nos olvidamos de que somos compañeros de viaje, de que somos únicos y diferentes y POR ESO somos IGUALES, mujeres y hombres, TODOS. No se trata de quitarle la posición al hombre o a la mujer, sino de poder optar ambos a la misma porque somos igual de capaces ambos sexos para lo que sea; es decir, en el fondo, ser mujer u hombre NO PUEDE considerarse una característica que nos condicione para tener que hacer esto o lo otro, igual que no puede serlo la religión, la procedencia, la ideología, la orientación sexual, etc. En esto no hay límites: por cada individuo hay un lugar en el mundo que sólo él es capaz de ostentar, porque es único. Las "cosas de chicos" y las "cosas de chicas" NO EXISTEN: son ideas preconcebidas. Y deberíamos escupir sobre todas ellas.
¿Dónde acaba la influencia saludable, la influencia legítima, en una relación de intimidad y dónde empieza la violencia de género? Es difícil de precisar. Sobre todo porque hemos transmitido una idea del amor, que se crea hace 200 años, que es la idea del amor romántico. La idea del amor romántico tiene algunos elementos maravillosos que podemos conservar, como por ejemplo que el amor es importante, que en el amor te tienes que fijar en aspectos profundos de la persona. Esas ideas son compatibles con la salud y con la igualdad. Pero hay otras ideas que no lo son. Por ejemplo, quien bien te quiere te hará llorar. No, quien bien te quiere no te hace llorar, te hace sentir bien. Otra idea muy peligrosa: por amor hay que estar dispuesto a darlo todo. ¿Incluso soportar la violencia? No. Por el contrario tendríamos que transmitirles que amor y violencia son incompatibles.
María José Díaz-Aguado,
Catedrática de Psicología Social, UCM.
El feminismo es quien más confía en los hombres, porque piensa que pueden cambiar.
Y como en un caleidoscopio de estrellas, se mezclan todos los paisajes celestes en mi mente caótica. En el torbellino de colores lucha una luz que marca un camino tortuoso, pero con final. Un destino miope que se abre paso entre realidades oníricas cargadas de nebulosas.
De repente, la Muerte me hace una reverencia mientras conspira una maldición de fuego que, sorprendentemente, entiendo. Nunca imaginé que tuviera un aspecto tan poco imponente. Quizá es porque nunca la he temido. Quizá es porque soy más fuerte de lo que me otorgo.
Me duelen las alas porque el Fracaso acecha, y él sí que tiene una mirada espantosa. Cuando susurra en mis oídos, mi piel, estremecida, se resquebraja como si fuera hielo. Él sí que me da miedo.
Pero tras sus amenazas no puedo dejar de escuchar un matiz. No distingo su forma ni su apariencia, no sé cómo es. Pero me hace sentir como en aquella canción. La que cantó esa voz de ángel con la fuerza de un titán. La que rezaba: "al alba venceré".
Y no hablo de un algo que tuviera que ser eterno, amor, ni mierdas así. No.
Te hablo de una química, una compatibilidad, que puede durar segundos o años, y llevar a quienes lo tienen a cosas con nombre o sin él, da igual. Una confianza, una búsqueda, una sensación que me dice que estoy en casa.
Algo, que no está definido y de ahí que se llame "algo". Algo, que no se explica y no tiene que explicarse. Una mirada que dura un trayecto de metro o toda una vida.
Algunos se unen sin ello y se engañan; otros se empeñan en recuperarlo o fingir que está allí cuando hace mucho tiempo que se fue. Pero ese algo es algo que se nota perfectamente cuando está, y se sabe que es ese algo precisamente porque no hay forma de describirlo.
...
Mira, da igual lo que hagas, pero si lo haces, que sea por algo. Que cuando al final te pregunten, o cuando vayas a cometer la estupidez de juzgarte y torturarte por ello, la respuesta sea: "puede que no me conviniera o que no estuviera bien, pero lo hice porque algo me dijo que lo hiciera, porque había algo en mí que me llevó a hacerlo."
Era una lágrima recorriendo esa mejilla, que echaba de menos ruborizarse con sus desvergonzadas palabras. Palabras que buscaban violentamente ese rubor, como señal inequívoca de su vulnerabilidad.
Era una lágrima escondida en sus ojos desde hacía algún tiempo atrás, cuando los amaneceres ocurrían a placer, las sonrisas brillaban y el miedo sólo era el primer paso para vencer. Momentos eternos de una gloria que se obtiene porque se elige. Momentos eternos de alegría tangible que convertía en reyes a los sin sangre. Momentos eternos que se terminaron.
Era una lágrima de tristeza, de nostalgia, de dolor. Enseñaba un corazón plano, sordo y apático, que vive en un mundo sin voces y sin color porque siente un bloqueo en sus cadencias, aquéllas que fueron el ritmo de unas caderas, el avance de unos pasos firmes y el fundamento de una mirada convencida.
Era una lágrima que rezumaba esperanza a lo largo de toda su trayectoria. A pesar de la impotencia y la frustración, no olvida que conoció la determinación, que dio respuestas siempre acertadas y que tomó decisiones difíciles que trajeron caminos duros de recompensas inigualables. No olvida. No olvida.
Era una lágrima mía, tuya, suya. Era una vida en estado líquido que empezó, se terminó, y volvió a empezar. Como arena en la nieve, como muros en la nada, como huellas en el cielo. Elegir lo imperceptible fue tenerte entre mis manos, obviando todo lo que chillaba en mis oídos e invadía con luces epilépticas todo mi campo de visión.
Saldré a lo etéreo las veces que haga falta para encontrarme con la armonía de mis recuerdos de ti, de tus lecciones de vida, del nexo entre un pasado presente y un futuro pasado, y del mundo que me descubriste, que me descubrí y que hemos elevado hasta el universo de los besos que no hace falta dar y las distancias que nos matan y que no existen.
Con cada puesta de Sol en que se termina el mundo empezamos de nuevo tú y yo.
Come take a walk in the wild side, let me kiss you hard in the pouring rain...
Gracias por la risa, gracias por las lágrimas. Gracias por el miedo. Gracias por la ilusión. Gracias por el valor y el coraje. Gracias por la alegría. Gracias por el amor dado y por el recibido. Mil gracias por lo aprendido, las lecciones. Gracias por la gente que tienes tan bien acogida.
Gracias por la nieve y el frío. Gracias por el sol y el calor. Gracias por tu diversidad y gracias por tu tolerancia. Gracias por el francés y el inglés. Gracias por el dolor y por la distancia. Gracias por los descubrimientos y las aventuras. Por la locura, mi locura. Gracias por los sonidos y los olores. Gracias por los abrazos. Gracias por las decisiones. Mis decisiones.
Gracias por la libertad.
Gracias por cada instante.
Hasta siempre. Hasta pronto.
*
Merci. Merci pour tout.
Merci pour le rire, merci pour les larmes. Merci pour la peur. Merci pour le courage. Merci pour la joie. Merci pour l’amour donné ainsi que l’amour reçu. Merci beaucoup pour tout ce que j'ai appris, pour les leçons. Merci pour les personnes que tu as si bien accueillies.
Merci pour la neige et le froid. Merci pour le soleil et la chaleur. Merci pour ta diversité et pour ta tolérance. Merci pour le français et l’anglais. Merci pour la douleur et pour la distance. Merci pour les découvertes et les aventures. Pour la folie, ma folie. Merci pour les sons et les odeurs. Merci pour les câlins. Merci pour les choix. Mes choix.
Un círculo metálico, fugaz, se fue. Tal vez por magia o tal vez porque sí. Y es que, si no quería estar allí, ¿por qué quedarse? Nadie lo retenía. Y se fue.
Estoy sola ahora. Y, quién sabe, tal vez siempre. Pero no me siento sola. Tengo el vuelo en tu brisa; el sol de tu luz, o la luz de tu sol, no sé. No sé quién alumbra más.
No sé quién me muestra mi camino.
Después hablo de él y me voy. No sé a dónde, sólo sé que no quiero estar allí. Y me voy... ¿porque se fue? Tal vez. Lo cierto es que ese sitio en su ausencia no significa nada. Bueno, en su ausencia todo me parece nada, porque para mí es todo.
Aunque no sé, no estoy segura. Es que vuelvo a hablar de él y no pienso. Pienso en él, sí, pero no en mí, y me voy. Siempre acabo en ese lugar aunque no signifique nada para mí, porque ya no está.
In the movie "The curious case of Benjamin Button" you can hear this quote:
Life's not measured by minutes, but by moments.
I understand those moments as the ones that get stuck in your mind for life, those who give you goosebumps, those who speed up the beating of your heart and those who make you think "this, I will tell to my grandchildren". When you shake, when you just can't control your laughter or your tears, when it seems like there's nothing under your feet, when you feel like you float... Like in the pool.
Few people would know what I'm talking about, but those who do will probably feel the need of being grateful for that damn moment in which they decided to join the waterpolo world. That holy moment, who will bring all the moments that will measure his or her life, now and in the future.
The first day you arrive at the pool you can't figure out how much you're gonna suffer, how much it's going to hurt, the cold you're gonna deal with sometimes, how much you're gonna cry, how many times you're gonna be sick of it, how much it exhausts, the great amount of assholes you're gonna run into, how much it itches the hateful chlorine and how incredibly boring swimming can be (a waterpolo player will never ever understand how people can actually like it...).
But you don't figure out either how much you're gonna laugh, the places you're gonna discover, how easy and fast you're gonna get used to it, the wonderful and extraordinary people you're gonna have the pleasure of sharing maybe just one second, how big you're gonna feel, how calming it is to shoot, how pleasant it is to listen "goggles out", how much you're gonna enjoy learning of those who know and of those who don't, how much you're gonna miss it and how empty you're gonna feel when you don't have it.
You would have never guessed that this "sport" would teach you what it is to compromise naturally, instinctively, in a way sometimes close to masochism. You're gonna think of quitting a million times, and a million times you're going to answer yourself: "yeah, you bet...what a shit are you without waterpolo?"
Because that's what you'd be, shit. This "sport" has made us, it has built us and it has taken our lives away from us just to be given back in a different way. Our personality, our reactions, our way to carry out any task is determined by how waterpolo has taught us that you're gonna be always in the middle of a battle, and what you have to do is keep standing up, fight not to be hit, or at least if you are, fight not to fall, and whatever happens you still make it to the finish line. Because if you want, if you make the effort, you can do it. Always.
We have learned that success is not easy to achieve, but that it is not unreachable. Because we know what success really is. Waterpolo has taught us essential values like determination and sacrifice, and that's why we cannot understand how people can lack of ambition, of a will to fight and of passion.
Every sensation is multiplied by a thousand, and though an error may taste like a bitter and painful failure, we recover immediately and, like fools, we pursue our redemption, because, in the same way, a simple good move means the glory for us. That comes from so much effort. Waterpolo is the clear example of second chances: we've learned after experience that, most of the time, when does the end come depends only on yourself. The moment when something finishes is chosen by you.
Many times we want to give up. Many times it's just unbearable making such a great effort with such a small reward, if finally you happen to find one, which may not occur. But then we realize that the reward actually lies in that sacrifice we're able to do day after day. And then we feel like heroes. It's not just to do exercise. It's not just a hobby. It's not just a sport.
It's our basis, it's our essence. It's what we take no matter where we go because it is what we are. It's the blood in our veins.
Our galaxy, our drug, our doom.
ALMU
If it makes you lose yourself, then it's worth it.
Haka are war dances with loud chanting, strong hand movements, foot stamping and thigh slapping. Performers may incorporate traditional weapons, such as taiaha (spear-like weapons) and patu (clubs) into their haka.
Desde que conozco su existencia, la danza Haka me ha llamado mucho la atención. Es el nombre que recibe en general cualquier tipo de danza maorí (Haka significa bailar) pero actualmente solemos usarlo para referirnos al ritual que los All Blacks (selección de rugby neozelandesa) realizan antes de cada partido, aunque no son los únicos que lo llevan a cabo.
Se trata de una danza que realizaban los maoríes antiguamente en el campo de batalla, con el objetivo de intimidar al rival. Con el mismo fin los All Blacks hacen lo mismo ante cada partido que se disponen a jugar. He aquí una descripción del baile:
Prepare yourself for the energy and awe of the haka.
The haka is a type of ancient Māori war dance traditionally used on the battlefield, as well as when groups came together in peace. Haka are a fierce display of a tribe’s pride, strength and unity. Actions include violent foot-stamping, tongue protrusions and rhythmic body slapping to accompany a loud chant. The words of a haka often poetically describe ancestors and events in the tribe’s history.
Los All Blacks solían hacer la Haka Ka Mate, pero en 2005 eligieron para el torneo de las Tres Naciones la Haka Kapa o Pango. En este enlace podéis encontrar un video de ambas con sus respectivas letras (desconozco la fiabilidad, pero sentido tienen): http://mazcue.com/haka-all-blacks-historia-versiones-traduccion-espanol/
A mí me fascina. Como alguien que ha jugado bastantes partidos en lo que lleva de vida (bien o mal ya es otro cantar), algo como la Haka me motivaría sin duda para jugar, tanto si lo baila mi equipo como si lo hace el contrario. Pero en su origen tenía más trascendencia que ahora: no se trataba de ganar o perder, sino de vivir o morir. La solemnidad del ambiente, la firmeza y voluntad de espíritu, la emoción y el respeto se unen en este ritual. Es la nobleza de recordar la valentía y la lucha de tus antepasados ante cada reto que se te presenta en el camino. Sentir orgullo por tus raíces y representarlas a la hora de la verdad. Es la preparación ante un obstáculo, la carrerilla antes del salto, la cohesión de un grupo que va a guardarse las espaldas para conseguir un objetivo. Gritos al viento y al cielo, señalando que el límite es que no hay límites. La creencia de que juntos se llega más lejos que solos, de que juntos se puede ser más fuerte. De que juntos se puede ser mejor. De que juntos se vencen batallas. La vida es una especie de batalla; la vida es lucha. ¿Os imagináis qué pasaría si nos pusiéramos delante de ella de esta forma y la desafiáramos así?